La derrota frente al Arcos en la primera jornada de liga del año ha sentado como un auténtico jarro de agua fría en el seno del Xerez Deportivo FC. Los azulinos tenían muchas esperanzas puestas en comenzar el 2020 con victoria y finalizar la primera vuelta dentro del objetivo marcado de jugar el playoff. Sin embargo, de nuevo la falta de gol, la expulsión de Fran Ávila y el involuntario gol de Alberto Fernández al borde del descanso echaron al traste todas las intenciones de los azulinos. Una vez concluido el partido, Josu Uribe comparecía en sala de prensa donde mostró su frustración y cabreo por la derrota. «Hablar de justicia o injusticia nos sirve de nada. Estamos todos cabreados, la gente, nosotros. Hemos hecho todo lo posible para intentar marcar, pero no lo hacemos. Tenemos que seguir para adelante porque no tengo ningún reproche a la actitud de los jugadores».

La expulsión de Fran Ávila antes del descanso obligó al técnico a variar el dibujo táctico, sin dos bandas claras y con dos laterales largos, tres jugadores por dentro y dos puntas. «Su idea era intentar hacernos una presión muy alta, no nos han hecho apenas daño, aunque es verdad que en la primera parte estuvimos espesos. La jugada de Fran ya condiciona toda la segunda parte, aunque hemos tenido posibilidades de empatar y de pelear el partido».

La derrota ha dejado muy tocado al vestuario, que tenía ganas de sacarse la espina del último encuentro en Coria. En este sentido, Uribe explicaba que «el fútbol está siendo muy injusto con ellos. Es muy cruel. Creo que el equipo no se merece tal castigo. Pero hay un punto que nos nos da para cerrar los partidos».

Uribe no esconde que su equipo pasa por una situación muy delicada, aunque reconoce que más que preocupado está «jodido». «No es un problema de juego, tenemos gente importante fuera, que son los diferentes y que tienen que matar los partidos y ayudar a ganarlos». «La gente tiene que quejarse cuando el equipo no gana, pero tengo la conciencia tranquila en cuanto a mi trabajo y mi esfuerzo. Ojalá se pueda revertir la situación y podamos meter al equipo arriba».

Además de tener que tirar de tres canteranos en la convocatoria, la expulsión obligó a Astray a actuar como lateral izquierdo durante todo el segundo tiempo. «Les hicimos bastante daño pese a jugar en inferioridad. Ellos pensaban que iban a tener el control del partido, y les incomodamos bastante. El único zurdo puro que teníamos era Pedro y decidimos que actuara ahí ante la falta de un extremo puro. En los minutos finales dio dos centros de gol y ha hecho un gran trabajo».

Retomando el plano personal, Uribe volvió a incidir que «he venido a trabajar, disfrutar y estoy fastidiado porque no me salen las cosas. El trabajo diario del grupo es fantástico. Estoy contento en el club, en la ciudad y ojalá podamos seguir trabajando juntos. Asumo mi parte de responsabilidad y esperamos ir recuperando jugadores para estar cada vez mejor».

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