En el futbol es tan importante marcar goles como pararlos, por eso, en el regreso de Tiempo Xerecista, el primer invitado fue José Manuel Camacho. El guardameta roteño lleva dos temporadas en el equipo azulino y durante una emotiva entrevista repasó aspectos como su llegada, el ascenso a Tercera División, la destitución de Masegosa y la llegada de Tébar, su lesión y el objetivo del equipo hasta final de temporada, entre otros asuntos.

Pese a llegar con el cartel del portero menos goleado de Tercera División, su amistad con el directo deportivo Edu Villegas fue lo que le empujó a unirse al proyecto de Xerez. «El objetivo primordial era ascender a Tercera, no fue fácil, éramos el equipo a batir, pero a la vez era un reto bonito, por eso ni siquiera me lo pensé”.

Un rodillazo fortuito en el partido de la primera vuelta frente al Cabecense le provocó una triple fractura de mandíbula. Esa lesión le mantuvo más de dos meses alejado de los terrenos de juego y en el programa recordó la jugada y el proceso de recuperación al que tuvo que someterse donde su familia y el cuerpo técnico del Club jugaron un papel fundamental.  “Mi mujer ha estado conmigo siempre, ella se ha encargado de todo. Los primeros días del postoperatorio fueron horribles y ella me aguanto todo”. Precisamente, su mujer le brindó una sorpresa a modo de audio con el que el guardamenta no pudo aguantar las lágrimas.

En su vuelta a los entrenamientos, Camacho se encuentró con dos novedades en el equipo, un nuevo arquero Juan Flere, «con mucho futuro” y un cambio en el banquillo. “Las primeras semanas nos sentíamos culpables. El futbolista en sí debe ser autocrítico y reconocer que tiene parte de culpa», explicaba. Para finalizar, el jugador roteño también repasó la dinámica actual del equipo, y la última victoria frente al Conil donde volvió a encontrarse con el que fue su compañero de viaje la temporada pasada, Álex Expósito.

Pin It on Pinterest